El País informó que los ciberataques ahora afectan directamente aspectos básicos del día a día, desde frigoríficos hasta servicios públicos como el agua potable o la luz eléctrica.
Según una portada publicada el 8 de noviembre de 2026 por El País, la inteligencia artificial ha aumentado significativamente la frecuencia, rapidez y efectividad con la que ocurren incidentes digitales. Esto ha transformado estos eventos de amenazas técnicas en riesgos reales para infraestructuras críticas.
Los ataques no se limitan al ámbito empresarial ni a sistemas informáticos internos; ahora pueden interrumpir servicios esenciales como el suministro eléctrico o el abastecimiento de agua potable, afectando directamente a hogares y comunidades urbanas.
El artículo subraya que las capacidades de detección y respuesta automatizadas impulsadas por inteligencia artificial han permitido una ejecución más rápida y precisa de los incidentes digitales. Sin embargo, esta misma eficiencia también ha aumentado la posibilidad de que estos eventos impacten en redes críticas sin previo aviso.