Madrid, 6 de noviembre de 2026 — Acciona ha iniciado una negociación formal con algunas de las principales compañías energéticas internacionales para explorar la posibilidad de vender por partes su filial dedicada a los proyectos de energía renovable. El proceso se enmarca dentro del esfuerzo de la compañía por reestructurar sus activos frente a una escena global que ve un crecimiento acelerado en fuentes sostenibles y una demanda cada vez más fuerte de inversiones en infraestructuras verdes.
Según informaciones obtenidas directamente desde el portal Cinco Días, publicado por El País, las principales instituciones de inversión como EQT y Ardian han expresado interés en adquirir participaciones minoritarias o mayoritarias en Acciona Renovables. Sin embargo, ambas empresas han señalado públicamente que consideran los precios actuales del mercado «demasiado altos» para justificar la entrada a largo plazo en esta línea estratégica de la compañía española.
Interés de inversores internacionales
EQT, una firma británica especializada en infraestructuras energéticas con presencia global, ha mantenido contactos directos desde finales de 2025 con el equipo ejecutivo de Acciona sobre posibles asociaciones en proyectos de energía eólica y solar. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre las propuestas económicas o los tipos de participación que se consideran, fuentes cercanas al proceso indican que EQT está evaluando opciones para integrar parte del portafolio de Acciona Renovables dentro de su estrategia regional.
Por otro lado, Ardian, un fondo de inversión franco-estadounidense especializado en sectores energéticos y sostenibilidad, ha mostrado una postura similar. Según documentos internos consultados por Cinco Días, el equipo de investigación de Ardian ha realizado análisis detallados sobre la viabilidad técnica y financiera de adquirir participación en las operaciones de energía renovable de Acciona. Sin embargo, los ejecutivos del fondo han reiterado que no están dispuestos a comprometerse sin garantizar cierto grado de control estratégico sobre la gestión diaria de dichas actividades.
Rechazo al precio actual y exigencia de prima
La principal barrera para que EQT o Ardian avancen con una oferta formal es el valor percibido como excesivo por parte de ambos inversores respecto al mercado actual. Según fuentes verificadas dentro del proceso de negociación, las estimaciones actuales de valor de Acciona Renovables oscilan entre 150 mil millones y 180 mil millones de euros, cifras que se sitúan por encima de los niveles históricos registrados en la última década.
Aunque no existen documentos oficiales publicados sobre el cálculo exacto del precio base, el análisis realizado por Cinco Días basado en informes internos revela que tanto EQT como Ardian han solicitado una prima superior al 30% respecto a lo que consideran un precio justo. Esta exigencia es vista como una medida para compensar riesgos operativos, volatilidad de precios y la necesidad de mantener cierto grado de autonomía estratégica dentro de los proyectos renovables.
La postura de Acciona: control y estabilidad
Acciona ha reiterado públicamente su compromiso con el mantenimiento del control sobre sus filiales especializadas en energía limpia. En declaraciones realizadas durante una reunión interna en diciembre de 2025, el director general de Acciona Renovables, José María Gómez, afirmó que «la empresa no está dispuesta a vender por partes sin garantizar la continuidad operativa y la capacidad de toma de decisiones estratégicas». Esta declaración fue citada directamente en un informe interno de gestión publicado por Cinco Días.
El grupo ha argumentado que cualquier transacción debe incluir cláusulas claras sobre la supervisión del equipo ejecutivo, así como mecanismos para evitar cambios drásticos en las políticas de inversión o desarrollo tecnológico. Además, se han señalado preocupaciones específicas respecto al impacto potencial de una entrada externa en el diseño de proyectos a largo plazo, especialmente aquellos relacionados con infraestructuras de energía eólica offshore y solares en zonas rurales.
Contexto económico y sectorial
La decisión actual de Acciona no ocurre en un vacío. El mercado energético global ha experimentado una transformación significativa desde 2023, cuando los precios de la electricidad generada por fuentes renovables comenzaron a competir directamente con las tecnologías convencionales. En Europa, el crecimiento anual del consumo de energía solar y eólica superó el 18% entre 2024 y 2026, según datos recopilados por Eurostat.
Dentro de este contexto, empresas como Ørsted, Iberdrola o EDF han mostrado un enfoque más activo hacia adquisiciones estratégicas dentro del sector verde. Por ejemplo, en julio de 2025, Ørsted anunció la compra de una planta eólica offshore en el mar Cantábrico por valor de 3 mil millones de euros, lo que refleja cómo los actores internacionales están reestructurando sus portafolios para mantener ventajas competitivas frente a las nuevas tecnologías y regulaciones ambientales.
En paralelo, se ha observado un aumento significativo en la demanda de capitales verdes, especialmente entre fondos de inversión privados con especialización en sostenibilidad. Según informes del Banco Mundial publicados en octubre de 2026, más del 45% de los nuevos fondos energéticos lanzados desde 2023 han incluido como objetivo principal el desarrollo de infraestructuras renovables, lo que indica una fuerte tendencia hacia inversiones estructuradas en este campo.
Evaluación técnica y operativa
La filial de Acciona dedicada a la energía renovable cuenta actualmente con un portafolio diversificado compuesto por proyectos eólicos instalados tanto en tierra como en mar, así como centrales solares en zonas rurales de España. Según datos del Ministerio de Transición Ecológica, al cierre de 2025, esta unidad tenía bajo administración más de 14 mil megawatts (MW) de capacidad instalada, representando aproximadamente el 38% del total de generadores verdes que opera la compañía.
Los principales activos incluyen una planta eólica offshore ubicada frente a las costas de Galicia y otra central solar en el sur de Andalucía. Ambos proyectos han sido diseñados con tecnologías avanzadas para optimizar rendimiento energético y reducir impacto ambiental. Además, se ha registrado un crecimiento anual promedio del 20% en los ingresos operativos desde 2024 hasta ahora, según informes financieros internos publicados por Acciona en su último balance trimestral.
Implicaciones estratégicas
Si bien la negociación actual no concluye una venta formal, sus implicaciones son profundas tanto a nivel empresarial como regulatorio. Si EQT o Ardian finalmente adquieren participación significativa, podría desencadenar cambios estructurales dentro de cómo Acciona gestiona sus proyectos renovables: posiblemente se vería afectada la capacidad para definir políticas tecnológicas independientes y el grado de autonomía que los ejecutivos tienen sobre decisiones clave.
Más allá del ámbito corporativo, esta situación también puede influir en las regulaciones energéticas españolas. El Ministerio de Transición Ecológica ha señalado que cualquier cambio importante en el control estratégico de empresas líderes en energía limpia debe ser evaluado cuidadosamente por autoridades competentes, especialmente si implica una reducción significativa de la participación nacional o un aumento de la dependencia externa.
Proyecciones futuras
Aunque no se han anunciado fechas concretas para cerrar los contactos entre Acciona y sus potenciales inversores, fuentes cercanas al proceso indican que las negociaciones podrían continuar hasta finales del primer trimestre de 2027. En ese periodo, podría haber una decisión final sobre si el grupo decide mantener su estructura actual o abrirse a nuevas formas de asociación estratégica.
En cualquier caso, lo que está en juego es más allá de un simple acuerdo comercial: representa la evolución de cómo las empresas energéticas españolas responden ante la transformación global hacia modelos sostenibles. Si bien Acciona mantiene su postura defensiva frente a cambios drásticos en el control ejecutivo, el interés internacional demuestra que los proyectos renovables siguen siendo uno de los sectores con mayor potencial para generar valor y estabilidad a largo plazo.