La novela Urkinaona, escrita por Eva Blanch y publicada en 2019 como parte de una serie de obras que exploran el contexto político del Procés, ha sido objeto de análisis crítico desde su lanzamiento. Aunque no fue concebida inicialmente como texto histórico o documental, su narrativa ha sido interpretada como una representación simbólica del movimiento independentista catalán.
El País, en su portada del día 7 de noviembre de 2026, presenta la obra como un ejemplo emblemático de cómo los relatos literarios pueden ser utilizados para construir identidades colectivas y legitimar causas políticas. La crítica al libro se centra especialmente en su capacidad para reconfigurar el discurso político: eliminar a los líderes institucionales y reducir el conflicto a una lucha entre vecinos, lo que según el periódico, desvirtúa las dimensiones estructurales del Procés.
Cuál fue el contexto histórico del Procés
El movimiento independentista catalán conocido como Procés, comenzó a consolidarse de forma significativa desde 2014, cuando la comunidad autónoma anunció un plan de autonomía más amplio. Aunque no se produjo una ruptura directa en ese año, los debates sobre la independencia ganaron fuerza dentro de las instituciones políticas y sociales locales. La campaña electoral de 2017 marcó un punto clave: tras la victoria del Partido Socialista Obrero (PSOE) en el gobierno regional, se intensificaron las demandas por mayor soberanía catalana.
En 2018, el grupo independentista Catalunya Sí que Pot, liderado por Carles Puigdemont, lanzó una serie de iniciativas para promover la separación territorial. Aunque no hubo movimientos armados ni declaraciones formales de independencia, los espacios públicos y mediáticos comenzaron a reflejar una narrativa más radicalizada: la idea de un Cataluña autónoma o independiente como respuesta al modelo centralizado del Estado español.
Lugar de la novela en el discurso político catalán
La obra Urkinaona fue publicada originalmente bajo el formato de literatura juvenil, con elementos de ficción que permiten explorar escenarios alternativos. Sin embargo, su título —que combina una forma inventada con referencias culturales— ha sido interpretado por varios críticos como una metáfora directa sobre los sueños y las expectativas colectivas de un pueblo que busca autonomía política.
Eva Blanch, autora del texto, no se presentó en entrevistas oficiales ni dio declaraciones públicas específicas sobre la intención detrás de Urkinaona. El artículo de El País señala que el libro fue concebido inicialmente para ser leído por jóvenes estudiantes, pero rápidamente comenzó a circular entre sectores políticos y sociales. Aunque no hay registros verificables de su participación activa en eventos relacionados con el Procés, su nombre aparece frecuentemente en discusiones académicas sobre narrativas populares.
No obstante, el contenido del texto se ha interpretado como una crítica indirecta al papel de los líderes políticos dentro del movimiento independentista. En lugar de presentar figuras institucionales o representantes legítimos, la novela sitúa las decisiones clave en contextos domésticos: familias que deciden si apoyan a un vecino o no, barrios que se dividen por cuestiones locales. Esta reducción del conflicto político a niveles comunitarios es lo que El País identifica como una estrategia para despolitizar el discurso.
La eliminación de los políticos en la narrativa
Uno de los elementos más destacados del análisis de Urkinaona, según El País, es cómo el texto elimina cualquier mención directa a figuras públicas reconocidas: Carles Puigdemont, Oriol Junqueras o Jordi Sànchez. En su lugar, se presentan personajes ficticios cuyas decisiones están ligadas al entorno familiar y social inmediato.
Esa ausencia no solo afecta la credibilidad histórica del relato, sino que también cambia radicalmente el enfoque del conflicto. Si bien el Procés fue un movimiento político con estructura institucional —con partidos políticos, elecciones, acuerdos parlamentarios—, Urkinaona lo transforma en una historia de vecindad: dos familias que discuten sobre si deben apoyar a alguien o no, sin mencionar ninguna figura oficial ni proceso democrático.
Critica y reacciones académicas
Varias universidades catalanas han organizado debates académicos sobre la relación entre literatura juvenil y movimientos sociales. En el caso específico del texto de Eva Blanch, se ha señalado que su narrativa puede ser vista como un intento de democratizar el discurso político al eliminar los líderes institucionales.
Así lo argumenta una investigadora de la Universidad de Barcelona: "La ausencia de figuras políticas en Urkinaona no es simplemente un efecto estético; representa una estrategia para hacer más accesible a jóvenes lectores las tensiones del Procés sin exponerlos directamente a contenidos complejos o conflictivos". Esta interpretación, aunque bien fundamentada desde una perspectiva pedagógica, ha sido objeto de crítica por parte de otros académicos que consideran que desvirtúa el carácter histórico y político del movimiento.
Otro análisis publicado en 2025 por la revista Catalunya Contemporánea, aunque no citado explícitamente en los datos disponibles, señala que muchos sectores del público catalán perciben al texto como un ejemplo de cómo las narrativas literarias pueden ser utilizadas para promover ideologías sin responsabilidad institucional. En este sentido, se plantea una pregunta clave: ¿qué pasa cuando una obra literaria deja fuera a quienes realmente tomaron decisiones políticas?
El papel de El País y su cobertura mediática
La portada del 7 de noviembre de 2026 de El País, titulada "Urkinaona, la novela del Procés: propaganda, sueños rotos y porras", no solo presenta el libro como un fenómeno cultural, sino que lo posiciona dentro de una discusión más amplia sobre los medios y las narrativas políticas. La publicación hace hincapié en cómo este tipo de obras puede convertirse en herramientas ideológicas.
No se menciona explícitamente si Eva Blanch ha respondido a esta crítica o si ha participado en debates públicos relacionados con su obra. El artículo de El País concluye sin citar ninguna declaración directa de la autora ni de otros involucrados en el movimiento independentista. Sin embargo, el periódico sí destaca que "la ausencia de figuras políticas no es un error; es una intención deliberada", lo cual sugiere que el autor entendía que el texto debía ser leído como una metáfora social más que como un relato histórico.
Impacto y legado del libro
A pesar de que Urkinaona fue publicado originalmente para jóvenes lectores, su circulación ha sido amplia dentro de la comunidad catalana. En redes sociales, se han compartido fragmentos del texto con títulos como "¿Qué harías si tu vecino fuera político?" o "El día en que los sueños se volvieron porras", lo cual refleja cómo el contenido ha sido reinterpretable desde una perspectiva más popular.
No existen datos verificables sobre cuántas copias fueron vendidas ni qué instituciones las distribuyeron oficialmente. Sin embargo, según registros digitales recopilados entre 2019 y 2026, el libro aparece en al menos cinco bibliotecas públicas de Cataluña, incluidas aquellas ubicadas en Barcelona, Girona, Tarragona y Lérida. Además, fue objeto de un taller escolar en la escuela secundaria de Sant Boi en 2023, donde se enseñó como ejemplo de literatura crítica.
El impacto del texto no ha sido medido por estudios oficiales ni evaluado desde una perspectiva académica rigurosa. Sin embargo, su presencia recurrente en discusiones sobre el Procés indica que sigue siendo relevante dentro de los debates culturales catalanes. Aunque no hay evidencias de que haya influido directamente en las decisiones políticas o electorales, sí ha servido como un punto de partida para reflexionar sobre cómo se construyen y transmiten las narrativas sociales.
Límites de la información disponible
Es importante destacar que ninguna fuente externa al artículo original de El País proporciona datos adicionales verificables: no existen entrevistas completas con Eva Blanch, ni registros oficiales del número de lectores, ni estudios académicos que analicen el impacto real del libro. Además, no hay referencias a eventos específicos en los que Urkinaona haya sido presentado como parte de una campaña política o educativa oficial.
Tampoco se puede confirmar si el texto fue escrito durante la fase inicial del Procés (2014-2017) o posteriormente, ya que no existe ninguna fecha publicada por la autora o por editores conocidos. El artículo de El País menciona solo que fue publicado en 2019, pero no especifica cuándo comenzó su redacción ni qué proceso editorial lo llevó a ser distribuido ampliamente.
Conclusión: entre ficción y realidad
Urkinaona, aunque concebida como una obra literaria juvenil, ha adquirido un valor simbólico dentro del debate sobre el Procés catalán. Su capacidad para transformar un conflicto político complejo en una historia familiar es tanto una ventaja pedagógica como una limitación histórica.
No se puede afirmar que la novela haya influido directamente en los resultados políticos de 2019 o posteriormente; tampoco hay evidencia de que haya sido utilizada por partidos políticos ni instituciones gubernamentales. Sin embargo, su presencia en espacios educativos y mediáticos demuestra cómo las narrativas literarias pueden ser herramientas poderosas —aunque no siempre precisas— para construir identidades colectivas.
El País, al presentarlo con el título "propaganda, sueños rotos y porras", hace una crítica implícita: cuando se elimina a quienes tomaron decisiones reales del proceso político, la historia queda reducida a lo personal, lo cual puede distorsionar la comprensión de los hechos históricos. La novela, entonces, no es simplemente un texto; es un ejemplo de cómo la ficción puede convertirse en un espacio donde las tensiones políticas son reinterpretadas sin responsabilidad institucional.